
Inicio · Historia
Desde 1935
Así nació Cachito
Un negocio matriarcal que ha pasado de madres a hijas durante cuatro generaciones, sin perder el sabor de la cocina de la abuela.
Una venta en el Camp d’Elx
Ramón Mora y Francisca Sempere abren lo que se estilaba entonces: una venta que abastecía las casas de los vecinos y daba posada a los peregrinos. Tienda con carnicería propia, un pequeño bar con barra, fonda… «Cachito» era el apodo de la familia, y con él se quedó la casa.
Trinidad, «una todoterreno»
Una de las hijas, Trinidad Mora, toma las riendas con su marido, Juan Adsuar. Reforman el local y lo convierten en bar con una amplia tienda de alimentación y carnicería. Ella ya hacía arroces; los domingos, con acordeón, eran una fiesta.
Natividad y José Antonio
La hija mayor, Natividad Adsuar, sigue con el apoyo de su marido, José Antonio Pascual. Agrandan el salón, sirven desayunos y almuerzos desde las seis de la mañana y la brasa empieza a darles fama. El servicio de restaurante va tomando forma, siempre con la cocina tradicional.
Noelia y Lidia, la cuarta generación
Las hermanas Pascual crecieron en Cachito: despachaban pan y cortaban embutido antes de cumplir los veinte. Hoy Noelia lleva la cocina y Lidia la sala. Mantienen la tradición y la sabiduría de quienes las precedieron, con el gusto por el origen y una mirada de hoy.

Las hermanas
Cocina y sala, de la mano
Noelia Pascual
Jefa de cocina. Técnico en cocina por el IES Aljub de Santa Pola, estudió en el Centro de Turismo de Alicante e hizo un máster de dirección de empresas de hostelería en la Universidad de Alicante. Imparte cursos de la cocina de antaño y contemporánea de Elche. Sus premios →
Lidia Pascual
Jefa de sala y copropietaria. Se formó en hostelería y, sobre todo, en vinos. Acompaña a los clientes y organiza los eventos; desde su llegada ha dado al restaurante una imagen más actual.
Junto a mi hermana, trataremos que Cachito siga creciendo y siendo un referente de la gastronomía valenciana con el mejor arroz del mundo.
Del campo
Somos gente de campo
Enfrente del restaurante, cruzando la carretera, está la huerta Cachito: verduras y frutas de temporada que llegan a la mesa, como las alcachofas o los higos del postre.
El aceite es de cosecha propia, de nuestros olivos. Detrás del restaurante hay un jardín de plantas aromáticas. Hacemos compost, recuperamos semillas de plantas antiguas y el agua que usamos vuelve a la tierra gracias a un sistema de depuración por membranas.


